Complejo Educativo en Agua Dulce
(Enlace a Descripción del Proyecto de Construcción de Escuelas)
Agua Dulce es una comunidad de 37 familias en la municipalidad de Palos Blancos del Departamento de La Paz, Bolivia. Hasta el 2004, los 180 niños de la comunidad sólo contaban con una escuela primaria anticuada y de tamaño menor que lo normal. Para continuar estudios más allá luego del sexto grado, los estudiantes necesitaban caminar 7 kilómetros hasta Puerto Carmen –tan lejos que la mayoría de los estudiantes simplemente dejaban de asistir a la escuela. Además, la comunidad estaba teniendo problemas para reclutar buenos profesores que estuvieses dispuestos a vivir en ubicaciones tan remotas.
Los residentes de Agua Dulce, reconociendo la importancia de la educación para sus hijos, identificaron como principal necesidad de su comunidad contar con instalaciones educativas mejoradas, y solicitaron a ACDI/VOCA, mediante el proyecto del Fondo Comunitario de Desarrollo Alternativo (FCDA) financiado por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), financiamiento y asistencia técnica para el desarrollo de una instalación mejorada.
La instalación que diseñaron los ingenieros de ACDI/VOCA con el aporte de la comunidad de Agua Dulce, incluye un aula nueva, una cancha deportiva polifuncional y seis cómodos departamentos para profesores. Además, ACDI/VOCA diseñó y construyó un sistema de tratamiento de aguas servidas para tratarlas de forma segura, incluso en los suelos impermeables de Agua Dulce.
La nueva edificación escolar consiste en seis aulas bien iluminadas y oficinas administrativas construidas alrededor de una galería de columnas. Cada aula tiene espacio para 30 estudiantes y está equipada con dos pizarras que permiten la enseñanza de varios cursos en una misma aula. Al centro de este complejo en forma de “L” se encuentra una cancha deportiva polifuncional con aros de baloncesto y pequeñas porterías de fútbol. Estas instalaciones aseguran que los estudiantes se desarrollen académica y físicamente.
Las seis unidades de vivienda para profesores cubren otra necesidad. En comunidades pobres de zonas rurales hay una gran dificultad para atraer y mantener profesores de calidad. Incluso con la mejor hospitalidad en comunidades que hospedan a los profesores en sus hogares, muchos de ellos consideran las zonas alejadas como “trabajos arduos,” con condiciones de vida muy por debajo de aquellas a las que están acostumbrados en su ciudad natal. Los departamentos para profesores de Agua Dulce cuentan con una cocina pequeña, una sala de estar /estudio, un dormitorio y un baño centrados alrededor de un patio donde han plantado flores. Estos cómodos departamentos facilitan la estadía de los profesores en la comunidad y les permiten desarrollar relaciones con sus alumnos a medida que crecen.
Con todas estas instalaciones recientemente construidas, existía la necesidad de crear instalaciones sanas y efectivas para el tratamiento de aguas servidas. Sin embargo, el suelo en la región no tiene suficiente permeabilidad para los sistemas convencionales. En vez de ello, ACDI/VOCA diseñó una serie de lagunas artificiales, llenadas con plantas del lugar que filtran o procesan el agua de deshecho de las edificaciones escolares. Este proceso limpia el agua del material orgánico y elimina la contaminación biológica. El agua que es drenada del sistema llega al río más limpia que el mismo río.
Las lagunas, con sus florecientes jacintos acuáticos y sus juncos de totora que se dirigen hacia el cielo, más parecen un jardín acuático que un sistema avanzado de tratamiento de aguas servidas, pero estas plantas realizan un trabajo importante.
El jacinto acuático, una planta que flota libre en la superficie con una capacidad prolífica para absorber nitrógeno, sales y materia orgánica, llena las dos segundas lagunas. Considerada en muchas zonas como una plaga por su colonización agresiva de sistemas acuáticos, está ganando reputación como planta ideal para sistemas de tratamiento de aguas servidas. Absorbe una amplia gama de sales y toxinas junto con nitrógeno y materiales orgánicos, dejando el agua donde vive clara y limpia. Al igual que con los juncos de totora, el jacinto acuático necesita ser removido del sistema periódicamente, lo cual se puede lograr fácilmente levantando las plantas que flotan libres y sacándolas del agua. El jacinto es un aditivo ideal de compostaje, rico en nitrógeno, o se puede secar para usarlo como alimento para los animales, e incluso podría tener usos potenciales como producto artesanal.
Los juncos de Totora en los dos primeros tanques utilizan una relación simbiótica con bacterias que se encuentran en la superficie de sus raíces para convertir el material orgánico del agua en biomasa. Las hojas de un junco de totora son alveolares y cóncavas, proporcionando un área de superficie grande para absorber oxígeno. La planta transporta este oxígeno a sus raíces donde bacterias aeróbicas usan este oxígeno para procesar el material orgánico del agua en biomasa para los juncos. Estos juntos se deben podar 30 cm. después de algunos meses para mantener efectivamente el sistema de absorción de biomasa, pero los cortes se pueden usar para alimentar el ganado u otros rumiantes o para compostaje.
Actualmente en la comunidad de Agua Dulce, niños de todas las edades practican deportes en la cancha deportiva, los salones de la escuela resuenan con los sonidos de alumnos que están aprendiendo y los profesores viven cómodamente a pocos pasos. Es una inversión que la comunidad mantiene con orgullo, lo cual se demuestra en las nuevas flores plantadas en torno a las edificaciones pintadas de colores brillantes. Bajando el cerro, las ranas cantan en las lagunas de procesamiento, y los residentes cosechan productos vegetales valiosos del mismo sistema que trata sus aguas servidas.